martes, 14 de abril de 2009

Ben-Hur



Esta es la historia ficticia de Judah Ben-Hur, un aristócrata de Judea que durante el reinado del emperador romano Augusto es esclavizado a causa de la traición de su amigo romano Messala. Como dato interesante es que esta es originalmente una novela de Lewis Wallace de 1880, pero como se sabe la historia se ha adaptado para el cine numerosas veces. Para poder comprender como era la relación entre los diversos extratos de la sociedad Romana, es importante hacer una pequeña reseña de lo que es esta película y de lo que en ella sucede
Entrando más en detalle la acción transcurre en
Palestina, el año 30. Roma, dueña y señora del mundo conocido, gobierna con mano de hierro sus vastos territorios, entre ellos la misma Palestina, sometiendo con dureza a sus moradores. Éstos desean con ansia la llegada de un nuevo Mesías que liberará al pueblo judío del yugo romano. Entre ellos Judá Ben-Hur, un príncipe rico que comercia con especias desde Oriente a Roma, un hombre respetado y creyente en la fe de su pueblo y su Dios.
Entre tanto los tiempos están revueltos y se teme una revuelta violenta contra el poder romano, a lo cual
Roma responde con el envío de dos legiones al mando del nuevo jefe militar, Messala, antiguo amigo de la infancia de Ben-Hur.
Judá ve en Messala a un amigo y también una posibilidad de cambio para su pueblo, una esperanza para el entendimiento y el respeto. Por el contrario, Messala ve a su viejo amigo como el hombre que "señalará" a los enemigos judíos de Roma por su pasada amistad. Sin embargo, Judá se niega al trato y Messala, encolerizado, rompe la relación.
Ben-Hur, temeroso de su amigo el tribuno, sabe que tendrá que tener cuidado de ahora en adelante. Pero vendrá un golpe de mala suerte: Su hermana se apoya en el borde de la azotea y una piedra se desprende al paso de la comitiva provocando que el gobernador se golpee al caer junto con su caballo y este incidente, pese a ser accidental, le hace prisionero de su antiguo amigo, que le acusa de atentar contra el nuevo gobernador de Palestina,
Valerio Grato. En su viaje al puerto, Judá conocerá a Jesús, quien le dará agua. Ya en la galera, Ben-Hur conocerá a Quinto Arrio, primer Cónsul de Roma, al que salvará la vida en una batalla en la que la galera se hunde. Como gratitud hacia Judá, Quinto Arrio le adoptará como hijo suyo, con lo que obtiene riquezas y títulos. Sin embargo, a pesar de las riquezas, del poder y de la gloria de Roma, Ben-Hur sabe que tiene un juramento que cumplir y que no puede esperar más tiempo.
En su camino a
Jerusalén, Ben-Hur conocerá a Baltasar, y al Jeque Ilderim, un comerciante árabe. De Baltasar aprenderá que hay alguien en quien creer, un Mesías, hijo de Dios, que liberará a los hombres de su ira y su odio. Por el contrario, de Jeque descubrirá que Messala participa en las carreras de cuadrigas y, en la arena del circo, la muerte no es un delito.
Alimentado por su odio, Judá reta a Messala en las carreras y por otro lado, busca a su madre y hermana. Al regresar a Jerusalén, descubre que todo lo que había conocido había quedado reducido a ruinas, que su familia había desaparecido y que la única explicación que tenía era de la hija de un esclavo suyo, llamada Esther, a quien Judá amaba profundamente.
Tras condenar a Judá a las galeras, Messala no sólo había confiscado todos los bienes de Ben-Hur sino que se ensañó con su madre y hermana encerrándolas en los calabozos. Con la nueva llegada de Judá y su reto, Messala, tenso, mandó buscar a la familia de Judá. Para su sorpresa, tantos años en una celda inmunda en los recónditos calabozos habían hecho que enfermaran de
lepra.
Judá, lleno de cólera y odio en su interior, se debate interiormente entre su venganza hacía su verdugo y su antigua amistad de la infancia. Pero Judá sabe que Messala no va a cambiar y que su única opción de resarcirse es poder ver su cuerpo mutilado y maltrecho en la arena del
circo. Para ello, correrá la carrera de cuadrigas. Ahí vencerá a Messala, quien terminará cayéndose de su carro, y siendo atropellado y pisoteado por otro. Con el cuerpo ensangrentado, estará condenado definitivamente a su muerte. Esta escena de la carrera de cuadrigas es una de las más famosas de la historia del cine. Messala, en un último aliento le comunica que su madre y su hermana están vivas, pero que están en el valle de los leprosos. Por lo tanto, como Judá sabe, están condenadas a una muerte lenta y horrible.
Judá, desolado, recorre las calles de Jerusalén con su madre, su hermana, y Esther. Él accede al requerimiento insistente de ésta para que sean sanadas por el Rabí de Galilea, al que ha escuchado predicar y obrar maravillas, mientras una procesión de gente acompaña a gritos la marcha de los nuevos crucificados, entre ellos un hombre que una vez dio de beber a nuestro héroe. Ben-Hur, como agradecimiento, trata de devolverle su ayuda con agua sin embargo un soldado romano tira el agua antes de que Jesús pueda beber y tener un poco de aliento en su pesada carga.
Este encuentro, y el presenciar después la crucifixión del hombre que un día le salvó de morir, harán que Judá encuentre la paz y mitigue su ira a través del perdón. Regresa aún bajo la catarsis de lo que ha presenciado cuando ve que su hermana y su madre han sanado milagrosamente. ¡Ha ocurrido el milagro! Y fundidos en un gran abrazo, se desborda la alegría.
Bueno, esto a fan de resumen, mas lo importante de todo es hacer hincapié de lo trascendental en la época de ser una persona allegada a los políticos o altos jerarcas del Imperio Romano, o incluso, fuera del ámbito Romano, me refiero a que Hur gozaba de grandes privilegios por ser un príncipe de la época.
Como ya se vio, el trato que tiene un Tribuno o el Cónsul es totalmente diferente al que pueden tener los esclavo, a estos últimos se les trataba como lo mas bajo, no se les reconocían sus derechos(ya que no tenían) los únicos que gozaban del respeto a sus derechos eran los romanos -como lo hemos visto en clases- , en fin en esta época se dan relaciones de jerarquía, así el mas poderoso o rico es el que ostenta el poder y es a él al que se le debe rendir cierto nivel de respecto, esto es “aceptable” dado el contexto en que se desarrolla, mas
!¿Será que es muy diferente en la actualidad?!

Imperio Romano, mas allá de Rómulo y Remo

Cómo hablar del Imperio Romano sin ir mas allá de sus logros como conquistadores, de sus bellezas arquitectónicas y de sus miles de batallas o así de sus enemigos, o por que no, mas allá de sus dos personajes mitológicos mas reconocidos Rómulo y Remo; el imperio fue todo una construcción social y política, la cual ha dejado todo un legado en la historia, este tan importante fue, que inclusive en el SXXI, se toma en cuenta para la explicación de muchas de las maneras sociales de actuar.
Dentro de sus diversos periodos se puede observar cómo este se va desarrollando, aunque no se debe dejar de lado que si bien, Roma como imperio creció, al mismo tiempo se fue debilitando. El Imperio en sus inicios gozaba de una forma de gobierno de tipo Monárquico, el cual se desarrolla desde los 753 a los 509AC, en esta el Rey conserva la totalidad del poder en sus manos, este cargo era transmitido por herencia y era de carácter vitalicio. Dadas las inconformidades de la sociedad por los abusos de poder cometidos por el Rey, se llevan a cabo unas revoluciones por parte del pueblo, desembocando en un cambio en la forma de gobierno, dando paso a lo que se conoce como el periodo de la República, de 509 al 31AC, en esta el pueblo Romano participa aprobando las leyes y eligiendo los cargos públicos. Siguiendo con las formas de gobierno aplicadas, se encuentra el Imperio, desarrollado entre los 31-476DC, se caracteriza por que los emperadores basaban su autoridad en el poder militar, dominando a otros pueblos.
Hablemos ahora de su organización política, su unidad fundamental es la familia, que era de tipo patriarcal en la que el pater familias ejercía su autoridad sobre los miembros de la familia. Su organización política está constituida por un rey, quien gobernaba el reino junto al senado, además existían asambleas populares, llamadas comicios.
· Patricios: Constituían el pueblo; eran descendientes de las primeras familias que se instalaron en la ciudad, ellos tuvieron el privilegio exclusivo de intervenir en las tareas del gobierno.
· Plebeyos: Eran los habitantes que carecían de tierras, de fortuna y de derechos.
· Clientes: Hombres libres que no tenían fortuna.
· Esclavos: Los prisioneros de guerra, servían a las familias patricias.

Los principales órganos de gobierno que rigieron en Roma durante las Repúblicas fueron: Los Comicios, El Senado y Los Cónsules.
* Los Comicios: Asambleas populares, formadas por los ciudadanos.
* El Senado: Asamblea formada por 300 miembros llamados Senadores. Dirigía la política y la economía.
* Los Cónsules: Magistrados Supremos. Todos los años se elegían dos, que detentaban al máximo poder civil y militar.

Lo anterior solo nos habla del tratamiento del Imperio en el ámbito político social, mas ahora dirijamos una mirada a la historia y a lo que provocó la caída del mismo.
Todo inicia en el curso del tercer siglo después de Cristo, el imperio mostró crecientes signos de decadencia y crisis. Hubo inflación, carestía y cesantía. Disminuyó la población. Se estancó el desarrollo social y las clases se convirtieron en rígidas castas. Las instituciones políticas fueron ineficientes. Grave corrupción moral. El ejército se tornó un factor decisivo, se imponía y destituía a los emperadores. Paralelamente decayó el poder militar y las legislaciones no fueron capaces de defender las fronteras. El imperio empezó a ser invadido por bárbaros establecidos como aliados y colonos en las provincias fronterizas.
Hacia el 300 el emperador Dioclesiano (284−305) creó una reforma general al imperio. Tomó medidas para estabilizar condiciones económicas y políticas. Concentró el poder administrativo, legislativo, judicial y militar y se hizo valorar como un dios. Dividió el imperio en dos partes, cada uno quedó a cargo de un emperador. Este, a la vez de mantener el poder supremo, reservó la administración de Oriente, entre tanto, un 2º emperador, con sede en Milán administraba las provincias de Occidente. Por medio de un edicto de precios Dioclesiano fijó los sueldos y precios y estableció un control completo sobre la economía.
El emperador Constantino (306−337), trasladó la capital del imperio de Roma en Bizancio a la que el nombre de Constantinopla (328 DC).
En el siglo IV aumentaron las diferencias entre las dos partes del imperio. Teodosio, repartió el imperio en sus dos hijos. El imperio de Occidente dejaría de existir en el año 476 DC, cayendo bajo el dominio de los germanos. El imperio Bizantino de Oriente viviría aún mil años hasta que finalmente en el año 1453, Constantinopla sería conquistada por los turcos Musulmanes

Ya hemos visto muchos aspectos históricos del Imperio, pero que más importante que los aportes que este hiso para nuestras épocas, es por eso que en los dos siglos que siguieron a la guerra de Augusto, el imperio alcanzó su mayor extensión y realizó una intensa labor civilizadora. La cultura romana ya no quedó limitada a Roma e Italia, sino que se extendió hasta las más lejanas provincias fronterizas, dejando huellas imborrables.
Quizás el aporte más importante de Roma a la cultura fue el derecho romano. Durante largo tiempo el derecho romano estuvo limitado a la sola ciudad de Roma y a sus ciudadanos. Posteriormente se extendió sobre todo el imperio hasta que, finalmente fue codificado por el emperador Justiniano en el siglo VI después de Cristo.
El código Justiniano compiló las normas consuetudinarias, los edictos del los pretores, las disposiciones del senado, de la asamblea popular y de los emperadores y las opiniones de los jurisconsultos romanos. Los principios fundamentales del Derecho romano poseen valor universal y se han incorporado a la legislación de todos los pueblos civilizados.

Es por este y los aspectos anteriores mencionados que estudiamos el Derecho Romano, no con el afán de crear una clase de estudios sociales, sino mas bien con el fin de comprender como dije antes la manera en que aplicamos desde el Derecho hasta nuestras conductas diarias.